El universo de la lencería tiene piezas que trascienden tendencias y se convierten en auténticos iconos. Es el caso de Marie Jo, la firma belga que lleva décadas redefiniendo el equilibrio entre elegancia, innovación y confort. Este año, la marca celebra un hito muy especial: el 30 aniversario de uno de sus diseños más emblemáticos, el Avero. Y lo hace con una evolución a la altura de su legado: el nuevo sujetador spacer Avero.

Desde su lanzamiento, el Avero se ha consolidado como una referencia en el mundo de la lencería gracias a su estética reconocible y su ajuste impecable. Tres décadas después, Sujetador Avero Spacer de Marie Jo reinterpreta ese diseño icónico incorporando tecnología y detalles que elevan la experiencia a un nuevo nivel.
Uno de los elementos más distintivos de este modelo son sus delicados tirantes con detalles florales, un guiño sutil pero sofisticado que aporta feminidad sin renunciar a la funcionalidad. Este toque, ya característico de la línea Avero, se mantiene como sello de identidad, adaptándose a una mujer contemporánea que busca piezas especiales para el día a día.

El verdadero avance se encuentra en su confección. Gracias al tejido 3D spacer, este sujetador ofrece un efecto moldeante natural que se adapta al cuerpo, proporcionando una forma redondeada y uniforme. Además, su estructura ligera y transpirable permite una sensación de segunda piel, ideal para largas jornadas. Las copas sin costuras garantizan una silueta completamente lisa, evitando marcas visibles incluso bajo prendas ajustadas.
Disponible en tonos atemporales como el negro y el elegante color café con leche, junto con una gama de básicos imprescindibles, este modelo combina versatilidad y sofisticación. Es una prenda pensada para acompañar a la mujer en cualquier momento, desde el día a día hasta ocasiones más especiales, siempre con la seguridad de un ajuste perfecto.
Con el nuevo Avero spacer, Marie Jo no solo rinde homenaje a su historia, sino que reafirma su compromiso con la innovación y el diseño. Treinta años después, este icono sigue evolucionando, demostrando que la verdadera elegancia nunca pasa de moda.